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viernes, 4 de diciembre de 2009

Por qué en vez de decirle "tu cachifluqui", "tu pretendiente", y demás, no lo llama por su nombre?
Me molesta demasiado que los padres canchereen cuando se dan cuenta que algo es serio y no quieren aceptar su seriedad.


Onda verde, onda verde, onda radial... onda blog.
Ahora la gran parte de mis conocidos tiene al menos un blog, algunos dos como yo, otros más.
Es que sí, es un buen medio para expresarte bajo un posible anonimato (que yo no ejerzo demasiado) y de aprender de los demás.
Me acuerdo que hace unos años, le pregunté a un amigo si le gustaba leer y me dijo "sí, me encanta, leo blogs", a lo que me cagué de risa. No me retracto 100% porque creo que los libros son diferentes, la literatura en papel es diferente, la literatura antigua y demás...pero lo cierto es que de los blogs aprendo muchísimo y son un tipo de lectura. Lectura comparativa. Encontré grandes personalidades leyendo blogs ajenos, porque acá, frente a la pantalla uno se saca un poco los miedos del face to face.
Y sí, ese destape es parte de los vestigios de la modernidad. Supongo.

sábado, 24 de octubre de 2009

Pasé la hora que demoramos en el viaje desde lo de mi hermano hasta mi casa pensando cómo hacer para incluir en un texto que uno de mis hermanos maneja al estilo interior, mirando para atrás y para adelante (espejos) y que otro maneja al estilo porteño, cuidando su delantera y confiando en que el de atrás hará lo mismo, poniendo más en ruta sus reflejos. Pero definitivamente mi imaginación no tuvo ganas de volar así que voilá, como si nada, sin anestecia, comento que descubrí esa diferencia en el manejo de ambos.

viernes, 28 de agosto de 2009

Y este es uno de esos momentos en los que todo se viene abajo.
No, no tengo ganas, ahora no. No quiero ni irme, ni que todo fluya, ni visitar ni ser visitada.
Que todo vuelva para atrás y se estanque, por favor.

Llamó para avisar que llegó y como no le quiero contar que me jode lo que no puedo cambiar, se ofendió... no puede ser así, no debería ser así; no entiendo casi nada, con suerte entiendo una palabra. No sé qué voy a hacer, cómo me las voy a arreglar, a qué me voy a dedicar, qué va a pasar después de este año, nada.
Sólo se que quiero viajar, crecer, qué se yo, entender un poco más no estaría mal, y conocer, por favor... salir.
A mediados de septiembre cumplo 18, planeo tirar todo por la puerta balcón (aunque no va a estar porque ya arreglé que se saca). Lo más importante para mí es que estén mis hermanos; el mayor no me falla, el menor menos, pero el del medio se caracteriza por ser pollerudo. Sí, pollerudo.
Yo cumplo 18, su hermanita. La abuela de su esposa cumple 80, más sangre de mi sangre a la lista negra.

domingo, 16 de agosto de 2009

Bajen la música que quiero dormir

Bueno, me acabo de despedir de la vorágine del casamiento.
Pasó, como todo, pasó.
Sentí tantas cosas anoche que de alguna manera busco plasmar los recuerdos y lo que derive de ellos en palabras, necesito encontrar las combinaciones léxicas que me permitan, al leerlas nuevamente, revivir el pasado.
Ese es el objetivo de toda persona que escribe, permitirle al lector ser parte del momento, y es lo que necesito lograr.
Cuando yo era chiquita, más aún que ahora, vivía en Coronel Suarez, tenía 4 hermanos (adolescentes en ese entonces) y vivíamos felices. Mi hermano más chico y yo teníamos 11 años de diferencia, con el que le sigue me llevo 13, con el otro 14 y con el mayor 17. Es de imaginar que al estar rodeada de varones más grandes, tuve una crianza muy cruda, muy real, siempre estaba metida en el medio, siempre estaban jugando conmigo, me llevaban a pasear por el pueblo en el Senda (que gracias a Dios no habló nunca), me dejaban quedarme con ellos en las fiestas.
Era genial, mis mejores recuerdos se sitúan con ellos, siempre.
Claro que con el paso del tiempo, el grupo se fue achicando, ahora son siete, ocho... pero siguen igual que siempre, no conozco amigos tan incondicionales como ellos. Al día de hoy llevan más de 16 años de amistad, los conocí cuando no había aprendido a hablar, cuando todavía usaba pañales.
Ayer fue el casamiento de mi hermano por Iglesia (como dije en un post anterior, el segundo es el primero en dar el sí, y al parecer el primero va a ser el último)y el viernes fue el civil, esperé la llegada de estos días muchísimo tiempo. Si bien sabemos del casamiento hace un año, la espera no era sólo por eso, esperaba el momento de reunión, de verlos a todos, de sentirme parte una vez más, de recordar. Por suerte llegó el gran momento, el viernes estuvo divino el día, no pudo estar mejor, el reencuentro con mucha gente fue especial, fue conmovedor.
Todos a nuestras maneras intentamos expresar que algo nos emociona, incluso el que piensa que lo esconde lo canaliza por otro lado...
El casamiento fue genial, nos cambiamos en lo de mi hermano más grande, a mamá y a mí nos maquillaron y hasta fuímos a la peluquería. Como a todos les pasa, me sentí mucho mejor estando a gusto con el atuendo y la mascarita, -te levanta. Pero bueno, sigo con mi relato, al mediodía salimos de casa mis papás y yo y a eso de las siete fuímos a buscar a mi hermano y a la Iglesia; ya había llegado mucha gente y fue muy lindo entender que todos estaban ahí porque realmente querían y porque realmente lo sentían.
Todos los logros de mis hermanos los vivo como propios, al igual que las alegrías y las decepciones, siempre digo que ellos no son sólo mis hermanos, son también mis mejores amigos, por lo que los sentimientos son dobles.
Todavía no puedo plasmar en palabras lo que significa para mí la palabra "hermano", pero ya lo voy a lograr, y cuando lo haga va a quedar explicado el cariño más grande que puedo tener, sentir, demostrar, dar, etc...
En fin, mi hermano estaba divino, estaban todos radiantes y él no brilló por su ausencia, se hizo notar en cada detalle, estábamos todos, en otro plano, en una forma muy rara, pero estábamos los siete.
(Y ahora suena "Era en abril" para terminar de bajonearme)
La Iglesia es muy bonita, no somos muy feligreses en la familia, pero por cuestión de tradiciones y de fotografía se casaron por la religión E.metodista, que amparó a mi familia durante muchos años, sobre todo en la infancia de mis hermanos.
Muy apropiada la ceremonia y durante el camino al salón ya me había sacado los taquitos (que de pequeños no tienen nada, pero son muy sexies). Cuando llegué presumí un rato en la entrada al escuchar, aunque ya sabía, que estaba en la mesa principal. Es una especie de tradición en mi familia hacer mesa de hermanos, es reciente, empezó en mis quince.
Después de mucho tiempo volví a ver al grupete de mis hermanos, que con los años se volvió propio, son para mí primos, hermanos, no sé, son amistades raras, más fraternales, pero no hay término que defina estas relaciones, sólo son.
Cuando tenía tres años (o por ahí andaba) me "enamoré" de Julián, uno de los amigos de mis hermanos, de esta banda. Para seguirme la corriente y para hacer más amena la convivencia (ya que pasaba gran parte del día en mi casa, con mis hermanos) me decía "mi amor" y confirmaba nuestro noviazgo. Un tiempo después todos empezaron a cargarme y a hacer parodias (del estilo "Juli no engañes a nuestra nena") y es el día de hoy que lo veo y me pongo colorada.
No, no estoy enamorada de él, pero todos los recuerdos que ese flaco me trae son incontables. Cada vez que escucho "El Farolito" me acuerdo de él, sólo porque en toda la marea de acontecimientos de la infancia, él pasaba los ratos cantando esa canción (gritando "uopa pauopa") y fue mi amor de la infancia. Por eso siempre que lo veo me emociono, me acuerdo de mil cosas... somos dos nostálgicos, sobre todo cuando tenemos un par de copitas (sí, en este caso eran copas, nada de vasos de plástico) demás y nos encontramos en un ambiente como el de ayer.
Estoy a punto de cumplir 18, supongo que para ellos verme crecer debe ser incluso más fuerte que para mí verlos crecidos a ellos. No son más los adolescentes molestos que andaban a los tumbos en los autos de los padres por las calles de Suarez, ahora son hombres hechos y derechos, algunos con parejas, otros hasta con hijos...
Ayer le dije a uno de mis hermanos lo dificil que se me hace verlos tan grandes y me confesó lo que acabo de decir "más dificil se nos hace verte a vos"; intento hacer un quiebre, intento seguir siendo Barbarita y a la vez exigo que me consideren como Barbie (pero si me dicen Barbarita y me consideran como Barbie no me enojo, es un lindo combo). Como era de suponer y como correspondía, anoche me tomé hasta el agua de los floreros (marca Chandon, jajaja) y todos estaban extrañadísimos. Los que me decían que tome menos porque soy chiquita caían en la cuenta de que no soy tan pequeña como en sus mentes y creo haber escuchado más de diez veces "ah, no sos tan chiquita, tenés razón, vas a cumplir 18, ".
Crecí entre botellas, gatos y muchachos, ¿cómo querían que saliera?, graciosas fueron todas las reacciones, no se permitían divertirse demasiado conmigo porque soy la hermanita menor de los chicos, pero ayer fue diferente, no me tuvieron miedo. Desde que empecé a crecer (nada de busto por aquí, jajaja sólo crezco en altura) parecen tenerme miedo, los que antes me revoleaban para que toque el techo, hace un tiempo no me abrazaban, y ayer fueron cariñosos, como esperaba, como deseaba. Tengo muchísimas anécdotas, que son las que conforman mis recuerdos de la infancia, pero voy a separar algunos, los que más se dibujaron con el pasar de los años, los que a medida que pasa el tiempo menos recuerdo y sin embargo, más se.
Mis papás se fuerona Mexico y me dejaron con mis cuatro hermanos (o sea, ellos más las novias, más los amigos...), era primavera, hacía calorcito, y a mis hermanos les tocaba peinarme, vestirme y todas esas cosas locas que las nenitas necesitamos. Suerte que contábamos con las amigas de los muchachos porque sino me iba a calcinar: tenía un cumpleaños (dicho sea de paso: los odiaba, me gustaba más estar entre grandes, y a las nenitas no me las bancaba) y uno de mis hermanos me vistió: medias de lanita y un vestidito de corderoy... un capo total, jajaja... cuando su amiga rubia (no por menospreciar ni nada por el estilo, es una manera de obviar el nombre) llegó y me vió, afortunadamente me cambió y fuí bien vestida.
El living de mi casa (que era muy grande y para la visión de una nena de 5 años era ENORME) estaba repleto de colchones, yo vagaba por el ambiente y no me importaba nada. Las amigas de mis hermanos ("amigas" jaja muchas veces eran los felinos de turno) me adoraban y siempre se quedaban conmigo. Pero bueno, todo viene a que una noche yo quería dormir, mis papás no estaban y me levanté, me paré en medio del living y exigí que bajaran la música porque me quería dormir. Esa ocasión quedó en la historia, siempre la recuerdan ("por favor, bajen la música que me quiero dormir"), se rien y demás pero lo cierto es que bajaron la música y pude dormir. Y así fue siempre, sé que los tengo, sé que los tuve y pienso que serán parte de mi futuro también, me lo demostraron cuando saltaron a la pileta llena de agua podrida pensando que estaba ahí, cuando en realidad estaba revisando el cuarto de uno de ellos.
Claro que cuando mis papás volvieron de esas vacaciones, los "delaté" (porque como mis papás eran boludos, yo tenía que contarles...) y les conté que toda la casa estaba llena de cigarrillos y tapitas de botellas, y que había un montón de chicas, pero todo eso me marcó de por vida, y aún hoy marca la diferencia.
Todos sorprendidos por el tamaño de mis tacos y el vestido corto y entallado me trataron como una igual y por primera vez disfruté una fiesta al nivel de mis expectativas y más. (sí, adivinaron, TENGO cintura) Lo cierto es que logré lo que quería, que era hacerme ver de otra manera, demostrar que ahora soy un poco más grande, un poco más como ellos, que es lo que quiero,y demostrarles que si bien mi nombre siempre va a estar en diminutivo, mis ideas ya no, y que pueden contar conmigo.
Conciliar las ideas se me está haciendo casi imposible, es inexplicable lo que me produjo el casamiento de mi hermano. Hace un rato salí a dar una vuelta con mi mejor amiga, en ese interín charlamos sobre la fiesta de anoche, le conté que estaba necesitando dejar por escrito lo que me pasa y demás y me dijo cosas muy lindas: me habló de la relación que tengo yo con mis hermanos y de que al igual que yo, no entiende cómo se crearon semejantes lazos.
Una de esas personas me dijo que yo soy diferente, que no presuma pero que aproveche, y mi respuesta fue un "gracias". Sí, gracias por hacerme diferente, diferente a lo que pienso que soy, diferente al resto. Ni mejor ni peor, sólo diferente, me guiaron, me guían, me marcaron, como ya dije. No sé si soy o no diferente, si soy o no especial, pero que ellos me lo digan hizo que ese momento quede en mi memoria, porque lo necesito, lo necesitaba.
Y sí, "como crecen los nenes" , tenés razón. Qué bueno que lo dijiste y que lo hiciste mirándome a mí, qué bueno que a todos les pasó un poco lo que a mí, todos nos unimos en sentimiento, porque todos estábamos en la misma.
Estuvo también en el casamiento una ex cuñada, a la que atribuirle ese "parentesco" me parece incorrecto, frívolo. Es la hermana que no tengo, estuvo en mi familia durante ocho años si mal no recuerdo; vivió mis mudanzas, vivió la pérdida. Es una persona incondicional, a la que nadie va a poder suplantar en sentimientos y a la que siempre voy a querer. Estaba con su nueva pareja. Mi cuñada actual (y futura) se desestabilizó y yo no pude hacer nada. No quise faltarle a ninguna, así que no hice nada. La primera estaba en la fiesta porque la queremos todos, es amiga de mi hermano (que ahora es marido ajeno) y la amamos ahora independientemente de la relación que mantuvo con mi otro hermano. La segunda es parte de nuestra vida actual, estaba en la mesa principal y es la que duerme con el primogénico todas las noches. Hay inseguridades que me parecen absurdas, (y eso que de inseguridades sé bastante) y lo que pasó ayer fue y es un ejemplo. No voy a mentir, no las quiero de igual manera, porque son personas diferentes, pero las cosas como son, y cada uno que se ocupe de hacerse valer en el puesto que ocupa.
Mi ex cuñada estuvo divina, acertada como siempre, con las palabras justas, con el apodo justo, ya pocos me dicen "pioji" o "piojo" y agradezco que ella no sepa llamarme de otra manera. Realmente lo agradezco, casi tanto como agradezco haberla visto y revivir tantos momentos. Definitivamente ella, al igual que toda la gente de la que hablé antes, merecen ser recordadas siempre y son del selecto grupo que quiero en mi vida, ahora y dentro de años.
Otra cosa que me marcó de anoche fue el acercamiento que tuve con mi hermano mayor, como dije, me lleva 17 años y eso a veces se nota. Mis cosas suelen ser aburridas, él ya las vivió, pero ayer. Ayer fue otra cosa, ayer todo volvió a ser normal, las mismas caras, los mismos abrazos. Hacía mucho que no estábamos así, lo extrañaba y me dí cuenta de la magnitud de mi necesidad de él ayer, cuando me metí en un paréntesis y contemplé todo de afuera. Sé que a él le pasó lo mismo y sé también que está tanto o más confundido que yo en este momento.
Pero gracias, gracias por recordarme una vez más que en media hora estás para lo que necesite, vos y nuestro primo, dos genios. Un integrante del grupete es mi primo, que junto a mi hermano me recordaron que ante cualquier problema no llame a nadie que no sean ellos, que en media hora están, que tienen contactos.
No creo haber demostrado la felicidad que me provocó la noche del 15 de agosto (o madrugada del 16), pero espero encontrar las palabras para hacerlo algún día y por lo pronto, asumo que es todo por hoy y que seguiré desprendiéndome de las palabras mañana. Voy a necesitar ubicarlas de manera tal que las encuentre cuando las necesite y las resguarde cuando lo crea apropiado.

Viva los novios!

Bueno, es todo por hoy... mañana seguiré desprendiéndome de palabras, seguiré ubicándolas de manera que las encuentre cuando las necesite y las resguarde cuando lo crea apropiado.

martes, 11 de agosto de 2009

Almohada sin hogar

El viernes. El viernes nomás se casa el nene.
El segundo de los cinco hermanos es el primero en firmar los papeles y formalizar la convivencia.
Por fín van a poder sacar la amohada del medio y rendirle culto a la ley de la vida. (Sí claro, jaja, eso quisieran creer los familiares fósiles-vivientes, porque en este mundo moderno nuestra ética se volvió un poco más decente, por el simple hecho de estar adaptada a la aceptación evolutiva, así que creo que no llegaron a familiarizarse con la nombrada almohada, que sin más se quedó sin casita.)
Mientras tanto, acá estoy hecha un manojo de nervios, con una mezcla de sentimientos inmanejable, formada por la ambivalencia que siempre menciono, la emoción del casamiento se debate el puesto con la tristeza de la ausencia y el choque deriva en mi intranquilidad.

Me acaba de pasar algo muy gracioso: estaba (aunque estoy) escribiendo esta entrada y se me acercó mi mamá con barro en la cara (le compró a mi prima uno de esos potecitos para hacer limpieza y como está enchufada con el casamiento empezó el "tratamiento") y me sonrió, por favor... fue muy bueno, tiene ojitos verdosos y pelo castaño, así que la imagen fue muy cómica, como a Jim Carrey en La máscara, le resaltaron los dientes cuando sonrió.



En América están entrevistando al proxeneta de las famosas, cómo rompen las pelotas, y qué rabia me da. Lo que mas vende en la T.V. es el análisis de las prostitutas famosas (¿chocolate por la noticia?) y eso me resulta irritante. Están filmando en Cocodrilo, sabemos lo que es el famoso "boliche paradigmático en la noche de Buenos Aires". Pedazo de cabarulo, pero ¿por qué seguir con el tema? dejó de hacerse apología del problema de la prostitución para hacer apología de la ignorancia y la vulgaridad de los televidentes y eso me molesta aún más. Hace un tiempo el problema era que las mujeres ofrecían su cuerpo, ahora el problema pasó a ser la aceptación que eso tiene y la influencia en los medios. No entiendo para dónde va todo, o capaz sí. Es lo más probable, todos entendemos, todos entienden, pero la ignorancia a veces ayuda y si fingirla ayuda, lo voy a intentar.

sábado, 1 de agosto de 2009

Depresión de viernes por la noche

Te necesito, ahora más que antes.
Es desastroso esto de crecer, es horripilante que con los años uno entra en razón.
Veo y entiendo e intento, pero cuesta. Me cuesta porque estoy incompleta, porque me falto, porque faltás.
Como siempre, unos días me acuerdo más, otros menos, pero estás en todos mis días.
Al menos todas las noches me pregunto cómo sería todo con vos, cómo nos llevaríamos; me critico haber sido tan dura. Era chica, claro, era tonta.
Y acá estoy, escuchando un tema de Los Piojos, recordando tu bandera e intentando, parelelamente, mandarle un mail a uno de tus amigos. No sé por qué, o sí. A mí se me ocultaron muchas cosas, no los culpo, todos queremos protegernos entre nosotros. Pero tal vez necesitaba ver algo más, y es lo que estoy buscando ahora.
Hoy es una de esas noches empecinadas en la nostalgia. Terminó ese tema y llegó uno de Los pericos, algo más?
Sí, claro que siempre hay más. De las cosas buenas y de las malas, aunque todo eso depende de visiones, de máscaras.
Es cierto eso de que uno se pone una máscara diferente para cada ocasión, ¿no? yo así lo creo. Pero considero que una cosa es ser "careta" y otra es preservarse.
¿Por qué la gente no lo entiende?
Seguro tenés más idea de mi vida que yo, pero quiero contarte las cosas. Sí, como si estuvieras acá, como si estuvieramos en una ronda de mate. Por más que me acuerde poco de vos, que haya olvidado tu voz y que no recuerde tus formas. Eso me aterra, me asusta olvidarte. Claro que no lo voy a hacer, porque el sentimiento es más fuerte, pero para los que todavía estamos acá los recuerdos de experiencias terrenales en cuerpo además de alma, son muy importantes.
Empecé terapia. Me encanta. Contra todo prejuicio voy todas las semanas. No me molesta considerarme loca si es el precio que tengo que pagar para liberarme de todos estos contratiempos, aunque eso es extremista y en forma de sátira. Hablar con otras personas abre caminos. Seguro a vos también te pasaba, te vas dando cuenta quiénes están encaminados, quiénes no, y quiénes, de todos esos, va a seguir en tu vida dentro de años. Duele a veces entender la consideración del otro y caer en la cuenta de que por más que uno ame a ciertas personas, tiene que dejarlas ir. Molesta, enoja, pero hay que entender. Sí claro, hay que entender, que no todos somos iguales, que si uno ofrenda sólo hace eso, no espera.
Vos eso lo sabías bien. Nunca esperaste nada de mí, por eso pocas veces te decepcionaba, o eso creo. En parte somos parecidos, yo creo en la gente como lo hacías vos.
Pero intentar ver las cosas buenas y querer estar en otra instancia para otros es soberbia, para otros es temor, es arrogancia.
Hoy leí un comentario que hizo una persona cercana a mí, seguro sabés de cuál hablo. Tal vez no era para mí, pero teniendo en cuenta cómo están las relaciones en este tiempo, me tomé el atrevimiento de atribuirme esas palabras. Lo que para muchos es ser un ser aburrido o un ser serio, para otros es la búsqueda de un balance, de la tranquilidad.
Por eso necesito viajar, por eso necesito conocer esas culturas, esos lugares. Vos no merecías esta crueldad y aunque duele, lo entiendo, pero lo sufro. También sufro merecer esto, lo sufro tanto como ser parte de una humanidad que cada día se desploma más. Por eso quiero hacer algo bonito con mis cosas, con mi vida. Quiero dirigirla, quiero hacer algo por los que realmente necesitan.
La gente no llega a conocerme, en parte yo no lo permito y en parte recién estoy moldeando mi personalidad. Pero asusta, es una edad complicada, sobre todo para una melancólica crónica. Pero vos bien entendés esto. Ahora estoy atravesando los mismos años que pasamos juntos, en la casa de ladrillo a la vista y los 11 escalones en la entrada. Era muy fácil decir que estabas descarrilado, decir que eras un desubicado. Pero te entiendo por fín, y cómo.
Me enseñaste que no hay que comparar, pero no termino de aprender esa lección. Quisiera tener filmada esa escena. Fue en los últimos tiempos, ¿verdad? realmente nos conectamos, realmente fuímos.
Eso necesito. Ingenieros hay varios, crítico ya tengo, tierno también. Pero te necesito, necesito al que realmente me entendería. No, no estoy idealizando. Sólo estoy recordando, estoy trayendo a la vista memorias que me fundamentan, que em demuestran que tendría que haberte dado más lugar, que me demuestran que sos la parte que me falta.


Es viernes, bah, a esta altura ya es sábado.
Hoy fuí a caminar, caminé por horas, también te extrañé.
No, no salí. No tuve ganas, no tengo ganas ultimamente de hacer esas cosas, prefiero otras. Pero todavía no se puede. Cierto, estoy en secundaria.

miércoles, 22 de julio de 2009

Sean unidos


Cómo cambian las cosas, a veces está bueno recordar, pero tengo que tachar esa actividad de las cotidianas, tampoco para tanto. Llega un punto en el que uno no vive el presente recordando el pasado y atermorizado por el futuro; bah, capaz me pasa sólo a mí.
Pero está bueno, sí, es algo digno ver la manera en que las cosas siguen su curso, la familia es la misma, o intentamos que así lo sea. Perdimos partes y sumamos otras, pero somos nosotros.
Y, después de todo, aunque las cosas pasan, sigo incondicional (probablemente a mí misma) y entera como siempre, aunque me falten mil piezas, se disimulan.

domingo, 21 de junio de 2009

Feliz día Eduardito

Salir!

Cómo aburre la rutina de sensaciones, como aburre la rutina de las caras.
En el mostrador están siempre las mismas y las que creen subir de precio deberían percatarse de que pierden su valor.

Pero bueno, pez que nada contra la corriente muere electrocutado, no por nada esas frases se vuelven trilladas.


Hoy día del padre, sí. Mi papi es el mejor,jajaja a mucha honra.
Es caprichoso y vive chinchudo, pero es generoso y es un nene. Me encanta tener que ver cómo tratarlo, me hace reir. Su personalidad es un cascabel, pareparece pequeña pero en realidad hce mucho, mucho ruído. No importa el empaque. Mi papá está grande ya, cumpliço 35 años en eso de la paternidad y lo estoy dejando sin paciencia. Pero sigue siendo el mejor. No lo cambio por nada. Hace los mejores masajes y es el único que me quita la mufa con sólo empujarme un poco...sí, claro que primero me hace enojar pero después me río, y mi risa se escucha, y eso significa.
Cuando la risa se escucha, es risa. Cuando alguien provoca esa risa, es amor, porque es risa sincera.
Feliz día pa, gracias por todas las risas y por la mermelada tarantela, jajaja.