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viernes, 11 de diciembre de 2009

Carta Nigeriana

Te mandan una carta, te mandan un mail; te dicen que fuiste elegido para heredar la fortuna de un desaparecido de África que no dejó parientes en las cuentas oficiales y que, por ende, como están por pasar los siete años de la desaparición de la persona y del no reclamos del dinero de la cuenta, no habría problemas en que sea retirado. Además, de no vaciarse la cuenta, la cuantiosa suma monetaria sería derivada al gobierno, muy corrupto ("you know how are goverments in this country") de Sudáfrica.
Te piden datos, como fotocopia digitalizada del pasaporte o DNI, teléfonos, algunas referencias familiares, y te dice, el buen abogado que se quedará con el 60% del total y te facilitará el restante 40%, que "me mantendré en contacto con usted" para efectuar la transferencia del dinero desde el banco donde trabaja hacia tu cuenta bancaria.

Te pasa, en la primer carta, un teléfono, un número de teléfono específico para fax, mails, y otros datos importantes como su número de profesional y el lugar donde trabaja.
Te pide, cuando la llamada telefónica se realiza, que le pases muchos datos, (incluso sin saber bien quién sos o qué identidad tiene para vos) y te anuncia que deberás viajar a su país para validar los datos...

Qué tongo por favor, de sólo pensarlo me da miedo, los africanos afanan millones de dólares al año con eso, la mitad de los que va a validar sus datos no vuelve... U$S500 millones sólo de Estados Unidos.
Este mundo cada vez me da más impotencia, che.

jueves, 13 de agosto de 2009

Qué ojete

Hace unos días me hice la boluda y le saqué a mamá un perfumito chiquito que tiene, muy práctico para carteras; como ella usa el grande, ni notó que no estaba el otro.
Lo metí en mi bolsito multiuso y no sé en qué revoleo, el mismo fue a parar conmigo al colegio. Sacando las cosas para hacer espacio en ese barril sin fondo puse la cajita con el perfumito bajo el banco. Como ese "bajo el banco" es un lío monumental (como no tenemos armario ni tengo ganas de cargar un bolso demasiado pesado, dejo todos los libros ahí, más algún tupper que va quedando, más papeles inservibles, más, más, más...) el "cosito" se mimetizó y ahí quedó.
Hace unos días me acordé y dije "debe estar en el bolso" que a la sazón había quedado en lo de mi amiga. Ayer me pegué un faltazo al colegio, tenía que hacer cosas para el casamiento y además no me venía nada mal. Durante el día, mi mamá me contó que pensaba ponerse -ese perfume para el casamiento, porque como tiene la versión chica lo puede llevar en la carterita. Ahí me avivé y me entró el tembleque. Cuando llegué de Capital llamé a mis amigas y sin que yo pregunte nada, una me dice "che Bar, metí la mano abajo del banco y saqué un DK , es tuyo?" . No puedo ser tan colgada, pero qué suerte tuve... acabo de volver de la casa de A, rescaté el perfumito y mi bolso, lleno de pertenencias que hacen más amena mi vida cotidiana.
Me siento agradecida con la gente que se hace cargo del colegio, una vez más demostraron que son mas ladrones los que pagan la cuota que los que se ocupan de la realidad. Hace unos años hubo una seguidilla de desapariciones y lo primero que todos hicieron fue culpar a las porteras, claro que terminó siendo un alumno que egresaba ese año y quería plata para marihuana, pero esa no es al cuestión, sino marcar los prejuicios innecesarios que todos tenemos siempre, incluso yo, que cuando me avivé de que el perfume podía estar en el colegio pensé "perdido, quién no se va a agarrar eso?".



Por lo pronto, mis días vienen medio bajoneros ultimamente, un par de cosas disparatadas me están pasando y cuando todo se junta es dificil hacer equilibrio. Hoy leí un "blog amigo" y me dejó pensando. Quise firmarle algo, algunas palabras de apoyo, y una vez más me sentí impotente y terminé cambiando de pestaña. La impotencia que da ver la situación desde afuera y no poder hacer nada es común en estos tiempos. Sí, estos tiempos.Tiempos de incertidumbre y confusión, pero todo pasa, porque todos podemos sacar recursos y fuerzas de lugares que creíamos inexistentes, y confío en que todos tenemos lo que hace falta, sólo hay que encontrarlo, machacarlo y emplearlo, por más que cueste y a veces nos pensemos desamparados.
Así que Blonda, manos a la obra, escribí hasta que te quedes sin palabras que en ellas vas a encontrar tus soluciones, aunque suene cursi.

viernes, 27 de febrero de 2009

Estoy viendo una revista cuya portada tiene como imagen principal una foto "del Pity", qué personaje... llegué a admirarlo, no por su pública adicción a las drogas baratas (ahh, uno paga más para que te pegue menos? me enseño a mí misma, qué genia!) sino porque una noche aburrida, usurpé la cama de mis padres (no! frase a prueba de malpensados) y me puse a ver tele; como siempre, puse un canal de música y terminé mirando el especial "del pity" en Much Music (el chivo, y no expiatorio especificamente jaja): resulta que el flaco salió de las tinieblas, digo TIERRAS, de nadie y con el primer cash que juntó se compró una casita... solamente se daba con maconha y aseguró que estaba preocupado por establecer bases para un futuro digno.
¿Por qué todo se va al carajo? fa, qué pregunta original! jajaja

viernes, 20 de febrero de 2009

Lo que voy a confesar a continuación me duele en alma: Cacho Castaña está viejo, no es el símbolo que solía ser, pero bueno, FIEL, siempre FIEL.

viernes, 9 de enero de 2009

Para variar, más de lo mismo

Por favor, no puede ser!
11:56 hs. y hasta hay contenido no apto para menores en Mañanas informales (vaya forma sutil de decirlo!).
No hay derecho, están haciendo apología de la homosexualidad... ¡Los sultanes en vivo!
Jajaja debe ser la manía de revivir viejos fantasmas para aceptar los actuales, pero es muy denigrante, para ellos y para mi como miembro de una nación cuyos medios de comunicación se cansaron de - dejar mucho que desear y pasaron al -under.
Como dijo Cumbio, "dicen que- " cuando tocas fondo solo queda subir, espero que esto sea el fondo porque no imagino algo peor que esta cultura vacía, llena de plumas.
(sonando: "...macho, quiero ser bien macho...")
Me alivia creer que tengo más para dar que los contemporáneos, mejores oportunidades supongo; pero me siento excluida por no pertenecer al guetto que tiene toda la vida resuelta y que va a seguir manejando los piolines de nuestra existencia... no quiero unirme, no me siento parte, pero es probable que "talle 1" no cuadre bien en mi futuro. Obviamente, no se qué va a ser de mí, por ahora y con 17 años me queda la esperanza de que este no sea mi lugar, tal vez haya algo para mi, allá.

viernes, 26 de octubre de 2007

Todos saben que Gustavo Cerati anda recibiendo Gardeles y Grammies, llenando Rosedales, sonando en las radios; disfrutando, al fin, de la popularidad como solista. Muchos están al tanto de que Zeta Bosio maneja su propio sello discográfico, conduce un programa de cable y otro de radio, es el bajista invitado de Catupecu Machu. ¿Y Charly Alberti? ¿Qué es de la vida del tercer Soda Stereo, a diez años de la separación?

Después de muchísimo tiempo, él también es noticia: acaba de sacar un disco con Mole, su primer grupo post-Soda. Lo presentó oficialmente la semana pasada con un show en La Trastienda Club, el mismo lugar en el que espera, ansioso, que se prenda el grabador, para contar qué fue de él después del 20 de septiembre del 97, el día de las "gracias totales" en River. Verborrágico, cuenta: "Estuve metido en tecnología y por eso me fui a vivir a Los Angeles, para estar más cerca del Silicon Valley. En esos años alejado de la música descubrí que era un creativo que podía desenvolverse fuera de la música: dentro de las empresas yo siempre era el director creativo. Estaba entusiasmado con lo que hacía, y no tenía ganas de tocar. Hasta que me invitaron a hacerlo en los MTV Awards 2003: hacía muchos años que no actuaba en público, y cuando terminé me di cuenta de que había una parte mía que me lo estaba pidiendo hacía tiempo. Estaba por empezar un proyecto muy grande afuera, pero me di cuenta de que tenía más ganas de volver a la música. Cancelé todo y me volví a vivir a Buenos Aires. Me armé el estudio en casa y empecé a hacer música solo, sin saber cuál iba a ser su destino. Después me fui dando cuenta de que lo que más deseaba era tocar en vivo. La última etapa de Soda Stereo fue demasiado tranquila, y yo ya estaba muy aburrido... Veníamos tocando desde hacía mucho tiempo. Ahora quiero, principalmente, divertirme".

Un par de veces a lo largo de la charla, Alberti pedirá que la entrevista no se centre en Soda Stereo ("es una falta de respeto para los chicos de Mole"), pero hasta para él es inevitable volver una y otra vez al trío. Después de todo, es casi el único punto de comparación que tiene: pasó 14 años, entre los 20 y los 34, tocando la batería al lado de quienes menciona como sus "hermanos musicales", Cerati y Bosio. Es más: el sonido de Mole se emparenta con el de Soda... por oposición.

"Eso —admite— fue algo buscado. Yo puedo hacer un símil Soda, porque parte de ese sonido me corresponde. Podría haberme valido de ese sonido para ganarme a la gente. Pero tenía ganas de aportarle algo nuevo a la música; ojalá Mole lo sea. Es un desafío: lo único que vamos a tener de parecido a Soda Stereo es la batería, y ni siquiera en la forma de ser tocada".


¿Tiene desventajas ser un ex Soda Stereo para armar una banda nueva?

Uno de los inconvenientes que tuvimos fue el primer show, porque decís quiero salir a tocar y automáticamente se genera un caos. Ya no podés empezar como la banda de la esquina, porque tus amigos de toda la vida hoy son la industria, como Afo Verde, que ahora es presidente de Sony BMG, o Roberto Costa, de Pop Art. Además, por lo que fuiste, cualquier declaración que hacés resuena en un continente entero. También hay otras cuestiones, como que cuando buscaba cantante aparecía gente ridícula que preguntaba cuánto le iba a pagar por mes. Claro que, al mismo tiempo, ser un ex Soda te facilita las cosas: hay amigos periodistas que empezaron siendo noteros y hoy están arriba en los medios, otros que están en empresas grandes y te ofrecen empapelar Buenos Aires con afiches de Mole... Pero no es lo que quiero.


¿Por qué tardaste diez años en formar un grupo nuevo?

Porque estaba enloquecido con lo que estaba haciendo. A mí después de Soda Stereo me fue muy bien con mis proyectos: mi revista (URL), mi empresa de tecnología (Cybrel)... Si me hubiera ido mal, quizás habría reculado. Pero tuve bastante éxito: no cualquiera se va a vivir a Los Angeles a empezar un proyecto. Para mí no pasaron diez años: fueron años tan vertiginosos, entretenidos, que siento que Soda fue ayer; mi revista, antes de ayer...


¿Existe todavía alguno de aquellos emprendimientos?

No. Mi empresa cerró porque el banco que había invertido en ella lo decidió. Yo la recompré y traté de seguir, pero me agarró el corralito, Osama Bin Laden, la depresión de Internet... Fueron cinco crisis en una. Entonces decidí que la nueva etapa no fuera acá, y me fui a vivir a Estados Unidos. El mundo estuvo paralizado durante un par de años largos, y si querías hacer algo grande tenías que saber esperar a que se presentara la oportunidad. Mientras preparaba mi nuevo emprendimiento, estu ve colaborando con gente. Por eso desaparecí, pero no porque haya estado inactivo.


Y justo reaparecés cuando se cumplen diez años de la despedida de Soda...

Es una casualidad: la banda tendría que haber salido el año pasado, pero tardamos mucho en encontrar a Sergio (Bufi, el cantante y segundo guitarrista). Desgraciadamente coincide con el aniversario, pero Soda Stereo me tiene sin cuidado. No es una estrategia: te repito que si quisiese usufructuar el nombre Soda Stereo, haría algo parecido.


Antes decías que parte del sonido de Soda Stereo es tuyo, pero durante mucho tiempo se dijo que Soda era Cerati. ¿Cuánto le debía Soda a cada uno?

El sonido Soda Stereo es algo que logramos los tres. Gustavo tenía una gran parte por ser compositor de muchos de los temas y ser la voz, pero lo que pasaba en la sala se generaba entre todos. Cuando empecé a tocar con los chicos de Mole yo extrañaba a Gustavo y a Zeta, porque fueron los músicos con los que toqué toda mi vida. Yo tocaba la batería de una manera porque tenía a Gustavo de guitarrista y a Zeta de bajista, y hoy toco de otra forma, porque estoy con otros personajes: ya no pienso en Soda Stereo a la hora de tocar.

Hace poco, en una encuesta de Clarín se preguntó "¿Qué grupo querés que se vuelva a juntar?", y ganó Soda, con más del doble de votos que los Redondos. ¿Qué pasa con Soda? ¿Cuál es la explicación para tanto fanatismo?

Lo que pasa con Soda no lo entiendo: sigue creciendo día a día, no sé en base a qué. Sí, lo que hicimos fue bueno y aceptado públicamente, pero es loco que vengan chicos de 11 años, que eran bebés de pecho cuando nos separamos, a hacerme firmar discos de Soda Stereo. Además, a esa edad los chicos suelen piratear, y sin embargo tienen los discos de Soda originales. Es muy raro.


¿Qué es lo que más recordás de los catorce años que pasaste en Soda?

Buenos y malos momentos y, sobre todo, que vivíamos adentro de una burbuja. En estos diez años logré salir de esa burbuja, mirar las cosas desde afuera, y valorarlas: en el momento, uno no toma conciencia de lo que hace. Ahora trato de aplicar todas aquellas experiencias, buenas y malas, en la construcción de esta banda.


Se dijo que vos habías sido el más dolido con la separación de Soda.

Alberti suspira, mira a los ojos del periodista y, antes de responder, informa, lacónico: "Ultima que contesto sobre Soda". Después se explaya: "Tan equivocado fue eso que cuando terminé de tocar en River me fui a una fiesta que me habían preparado en Puerto Madero, y me olvidé de saludar a los chicos. Me divertí hasta las 9 de la mañana, y después me di cuenta de que me había ido sin saludar. No, dolor nunca. Al contrario: estaba feliz, porque tenía otro lugar hacia dónde ir. No fue traumático dejar Soda Stereo: me liberó para un montón de cosas que yo no estaba pudiendo hacer.


¿Cómo ves la escena del rock nacional actual?

Argentina está más rockera que nunca; todo lo que está pasando es muy bueno. Es cierto que no comparto gustos con una gran parte de las bandas, como las de rock barrial, pero me encanta que existan. Ojalá Mole pueda aportar algo diferente y sumarse a esta movida.


Iván Noble dice que el rock es una situación hormonal, y que la edad lo fue alejando de ese mundo. Vos ya tenés 44, ¿no te pasa algo parecido?

Yo soy más rockero que nunca, quiero vivir el rock con todo. Pero desde lo estrictamente musical. No desde la noche y los excesos: eso ya pasó y no me sumó. No es que ahora sea un religioso: sigo saliendo y divirtiéndome, pero el plan de la banda es otro.


Pero no te planteás cuestiones existenciales como formar una familia...

No, en absoluto. A los 40 pensé en formar... otra banda. Que es como otro tipo de familia. Para mí tocar en vivo, estar de gira, es lo mejor. Algún día me casaré, o no: no lo estoy pensando. Ahora acabo de tener doce hijitos, que son doce temas. Y tengo que cuidarlos a ellos.
El segundo, llamado Concurso Lennon Argentino, era de solistas que interpretasen el repertorio de John Lennon, y cuyo premio fue una réplica de la guitarra usada por John, fabricada en exclusividad por D.O.H. Guitars (www.dohguitars.com.ar). El ganador de este certamen fue Sergio Buffi, integrante del grupo "Gintonic".

Se despierta, sale a correr, vuelve, desayuna y lee al menos seis diarios en su computadora: Clarín, El País y la BBC de Londres, entre sus infaltables. Dice que ya no lo sorprenden la negligencia humana, las ganas de hacer daño y el estado de alerta en el mundo. Vivía en Miami —destino post Soda Stereo— cuando ocurrieron los atentados del 11 de septiembre en Nueva York. Regresó hace tres años.

¿Es raro dar notas solo?


En la época de Soda hice muchas cosas solo, hasta ir al programa de Susana Giménez. Yo pasé de salir en las tapas de las revistas de música a salir en las revistas de tecnología.

Y en las del corazón...


Bueno, en esas también (risas). Soy un tipo que no da notas cuando no tiene nada que decir. Alguna vez, el dueño de un importante medio, me dijo: "Charly, sos un tipo 100 por ciento prensable, siempre". Me subió un poquitito el ego. Creo que este tiempo me sirvió para descubrirme, entenderme y bajar; salir de la burbuja. Durante el tiempo de Soda realmente vivía en una nube de pedos.

¿Por qué?


En ese momento era muy pendejo y hacía muchas cagadas. Por suerte, pasé de ser totalmente omnipotente a esperar 45 minutos a un tipo en una oficina porque yo no le significaba nada. Todo eso me hizo aprender y trato de aplicarlo.

Tenés 44 años. La vida debe haber provocado que madures...


Obviamente. Creo que hoy soy un músico mucho más amplio.

¿Por qué, en la primera nota sobre Mole, falta el resto de la banda?


Hay una realidad, y es que a ciertos medios les interesa, hoy, escucharme a mí. Un poco lo que se planteó en esta primera ronda es que hicera notas solo.

Debe ser difícil para el resto...


Ellos tienen que aprender cosas, aunque Andrés y Ezequiel tienen otro "road" por venir de Santos Inocentes. Sergio, el cantante, es muy chico, tiene 24 años, pero es muy responsable.

¿Habías llegado a tocar con tu hermano en una banda?


Nunca. Dejé que hiciera su carrera solo. Cuando me pidió consejos se los di, pero tenía que golpearse solo.

¿Estás diciendo que su banda era un desastre?


Para nada. Hablo de golpearse y aprender en la vida. Igual, trabajó cinco años como asistente en las giras de Soda, una megabanda. Y todo esto surgió un día tocando en casa con Andrés. Empezaron a salir cosas que se transformaron en los 12 temas del disco. En realidad, Mole no está pensado para CD, sino para tocar en vivo. La gente se fue feliz del primer show.

En todos los temas se advierte tristeza, bronca, dolor...


Hay un poco de eso. Bueno che, también los hombres sufrimos (risas). Hoy tuvimos un ensayo con el cantante triste...

¿Y qué le dijiste?


¡Salimos esta noche!

Ahora sí. ¿Cuándo se va a dar?


¿Lo de Soda?

Sí...


Cuando nos juntemos y lo hablemos. Los tres estamos en el mejor momento humano de los últimos diez años. No es verdad que una propuesta económica nos vaya a convencer si no vemos antes qué nos pasa. Soda Stereo siempre fue muy sincero. De hecho, nos separamos en un momento donde todo el mundo dijo: "están locos". Pero Gustavo y yo estábamos muy cansados. Resumiendo: creo que vamos a tener que juntarnos en breve porque nos están rompiendo demasiado las pelotas.

¿Te irrita más hablar de Soda o de mujeres?


¿Qué querés preguntar?

Qué te parece el proyecto musical de Déborah de Corral


Escuché un par de temas del disco ("Imperfectos") y me parece que están muy bien. A Déborah nunca le interesó modelar, esa era sólo su forma de comer. Es una persona a la que quiero mucho y me pone feliz que le vaya bien.

martes, 23 de octubre de 2007

Charly Alberti transita por las calles de su barrio, Vicente López, como un vecino más. Sin que nadie le salga al paso, compra un agua mineral en un quiosco y vuelve a la casona donde se construyó una sala de ensayo bien equipada. Allí perfiló a Mole, su primera experiencia grupal post Soda Stereo con la que, apenas, quiere sacarse las ganas tocar, según dice. Así, es probable que a meses de editado el disco con nombre homónimo, Charly siga yendo a comprar provisiones en la más absoluta tranquilidad. Queda dicho, el fin es tocar, no explotar la fama conseguida.

En el día posterior a la consagración "gardeliana" de su ex compañero Cerati, y ya bendecido por el aire acondicionado de su sala, el baterista especifica:"La energía que tengo puesta en Mole es la misma que tenía en Soda Stereo cuando me junté con los chicos en 1978. Obviamente, con otras vivencias, desde otro lugar, pero tratando de tener respeto por la gente. Trato de mantener esa inocencia de toda banda nueva. De todos modos, tengo muy en claro que, por mi historia previa, es imposible que haga un trayecto under. No puedo largar tocando para 20 personas".

Como sea, el bajo perfil que quiere cultivar Alberti puede hacerse trizas si es que sucede lo que se comenta en todos lados:que Soda se reúne, que hay una millonada de euros para una gira de 11 fechas e, incluso, que ya está perfilando un plan de trabajo. A su turno, admitirá algunas cosas y desechará de plano otras.

Pero el tema es Mole, que armó con su hermano guitarrista, el ex Santos Inocentes Andy Alberti. "La idea es hacer una primera serie de shows dentro de un contexto contenido. Shows chicos. El primero fue el día de mi cumpleaños. Fue una excusa para tocar con la banda y usar a mis amigos de conejillos de indias. Los comentarios fueron espectaculares. Y venían de gente muy calificada. Gustavo (Cerati), Zeta (Bosio), productores y otros músicos. No era un público - público".

Calificación: aprobado.
-¿Y tus amigos son objetivos? ¿Te dirían que no les gustó el show ni el disco, por ejemplo?

-Gustavo, por ejemplo, es muy sincero conmigo. Él había escuchado algunas cosas en casa y fue entonces que me dio su aprobación. Pero sé que para el desarrollo de una banda hace falta tocar. Si decís Soda Stereo, todo bien, pero la experiencia resultó de 1.600 y pico de shows juntos. Creo en Mole, estoy tocando con mi hermano, algo que quería desde hace un tiempo, e intentaré hacerme un lugar dentro del panorama musical argentino. No pretendo más que eso. La gente nos hará un espacio o nos eyectará. Se verá.

-Tanto Zeta como vos no siguieron haciendo música tras la separación. ¿Por qué?
-Soda Stereo se termina por saturación, no por una pelea. Corrieron millones de rumores, que me había peleado con Gustavo, porque Gustavo salía con Déborah (De Corral, ex novia de Alberti, luego pareja de Cerati). Nunca me peleé con Gustavo. Discutimos mucho, eso sí, como sucede en cualquier matrimonio. Insisto, el grupo no se separó por una pelea, se separó porque nos cansamos. "¡Qué boludos, se cansaron en su mejor momento!", nos suelen decir. Y sí, nos cansamos. Y como siempre fuimos honestos con nosotros mismos y con la música, nos separamos. Por eso es que no tenía ganas de seguir haciendo música. Estaba cansado, aburrido. Y, por otro lado, quería darle aire a mi pasión por la tecnología.
Y así fue que Charly Alberti se reinventó como empresario de un negocio floreciente a fines del siglo pasado: Internet.

“Quedarme en la música hubiera sido más cómodo, pero me gustan los desafíos fuertes. E Internet era a blanco o negro: o triunfaba o me hundía”.

–Y te fue bien.
–Me fue extremadamente bien, y en un mundo desconocido para mí. Inventé el Internet Time (el único page master de habla hispana del mundo), el mayor portal de Internet de música, una revista que generó tendencias en toda la región, uno de los primeros sellos de música electrónica. Hice muchas cosas que, quizá, no tienen el glamour de un escenario. Pero fueron importantes aciertos. Para mí, significaron salir de la burbuja, salir al mundo real. Fue empezar a esperar 40 minutos para que te atienda un tipo al que Soda Stereo no le representaba nada. Por eso, ahora vuelvo a la música con amplitud mental.
A la hora de entrarle de lleno a las especulaciones sobre la vuelta de Soda, Alberti dirá: “Que estamos más cerca que nunca, es una realidad. La gente lo nota, además. Nos ve en fotos todo el tiempo”.

–También se hacen especulaciones sobre el estado patrimonial de ustedes. ¿El dinero puede reunirlos aun cuando no quieran?
–Si Soda Stereo se junta, no va a ser por plata. Tocamos por última vez el 20 de setiembre del ‘97, y el 22 ya había ofertas para un regreso. En serio. Hace 10 años que hay empresas proponiendo cosas. Más, menos, fortunas. Ninguna de esas cuestiones van a afectarnos en la medida en que no tengamos ganas. Obviamente que hay gente trabajando, hay empresas trabajando en armar la gira ideal. Desmentirlo sería una estupidez. Tenemos un manager, quien recibe las propuestas y dice “chicos, pasa tal cosa” Y, por ahora, recibe como respuesta: “Olvidate”.

–¿Un manager? ¿Soda tiene manager en funciones?
–Soda Stereo no tiene una estructura, no tiene una oficina, la banda no existe, pero siempre hay cosas que atender. El año pasado publicamos un DVD y esas cosas las maneja nuestro manager. Nunca hablamos con Gustavo y con Zeta del tema Soda. Nunca. Pero, probablemente, mañana nos juntamos y decimos “Che, ¿tocamos?”

–¿Nunca zaparon?
–Nunca. Lo que sí pasó fue que me reencontré con mis dos amigos. En definitiva, son mis dos hermanos. Andrés es hermano de sangre y Gustavo y Zeta son hermanos de la vida. Me pase más tiempo con ellos que con mi hermano biológico. Nos juntamos y hablamos boludeces.
En un momento de la charla, se le observa a Charly Alberti que Mole, el nombre Mole, no tiene correspondencia con lo que el grupo propone en el disco. “¿A vos te suena a algo rocanrolero? Bueno, no estoy muy de acuerdo. A mí, Mole me refiere a la comida mejicana”, expresa el músico, con gesto abierto a la confrontación, estimulándola, y vistiendo una remera estampada con la virgencita de Guadalupe.
“Por un lado está esa cuestión mejicana y, por otro, en inglés Mole significa algo así como espía, topo. El moul (pronuncia la fonética) de los anglo parlantes”, añade.

–Es un nombre con varias entradas, como “Revolver”.
–Tal cual. Y no es un nombre que salió de un momento a otro. Además, el nombre de los grupos es algo relativo. Honestamente, ¿Soda Stereo te parece un buen nombre?

–...
–Cuando arrancamos mi mamá me preguntó “Carlitos, ¿cómo le van a poner al grupo?”. Dije: “Soda Stereo”, y la verdad es que se quedó tildada un rato y me contestó: “Es malísimo”.


MTV y el bichito

–Durante tu vida empresarial, ¿no tocaste más la batería?
–No.

–¿Cómo retomaste?
–Pensaba otro proyecto de Internet y un buen día me llaman mis amigos de MTV. Me dicen "sabemos que no estás tocando, pero son nuestros 10 años y queremos que seas, sí o sí, el baterista de la apertura del show". Dije "dejámelo pensar y ver si puedo tocar".

–¿Y qué pasó?
–Después de cuatro años, cuando me senté, no podía. Me preparé cinco días, llegué y di el visto bueno. Toqué en MTV y me picó el bichito de volver. Y así empecé a hacer música en mi PC, mientras mi hermano me decía "che, esto está bueno, ¿y si le ponemos un bajo posta?". Si hago un resumen de mi vida musical y pienso qué es lo que me gusta y qué no, sé que no me gusta grabar. No disfruto de estar en estudio. Me gustan las giras, pero por sobre todo me gusta tocar en vivo. Me quiero divertir. Si armo una banda, es para tocar en vivo. Eso es Mole: 12 o 13 temas pensados para tocar en vivo. Así de básico, sin ninguna pretensión. ¿En qué lugar del espectro estaremos? No sé, ni me interesa.

Por Germán Arrascaeta
Fuente: La Voz del Interior