Hoy fui al médico, a otro más.
Situación post consulta, en el auto, mi vieja y yo, Av. Córdoba a la altura de las boutiques (sí, boutiques...), semáforo en rojo, paramos.
Como siempre que frenan los autos, las motos siguen hasta encontrar el huequito justo que va a hacer que lleguen años luz antes que nosotros (pelotudos). Cuestión que nos pasa una moto bastante importante, con dos flacos, de veinti-tantos y frena adelante nuestro, entre un taxi y un gol gris.
Me pongo a mirarlos, pienso que no me gustan las motos, que no me gusta no tener nada al costado (llámese puerta) y que prefería mi situación del momento y en el durante, veo que el que está atrás se mueve un poquito, en un segundo baja de la moto, hace un ademán que podía ser considerado como un movimiento de pelea y, nuevamente, en un segundo, el tipo saca una cartera marrón del gol de al lado, se sube a la moto y se fue. La mina del auto iba sola, hablando por celular, quedó desesperada; "no ma, tiene como una bolsa no ves? se ve que estaba roto el vidrio", mentira, era vidrio polarizado, lo rompió en ese MENOS DE UN MINUTO. Lo destrozó.
Nuestro ministro de seguridad dice que no hay inseguridad, por lo que sólo nos queda pensar que la inseguridad no existe, sólo existen robos de este estilo, privaciones de libertad, violaciones...pero no, ¿inseguridad? no.
SOBRE MI RETIRO DEL AJEDREZ COMPETITIVO
Hace 1 día
